sábado, 19 de enero de 2008

Nos acostumbramos

Ha llegado este texto a mis manos, no se quién lo ha escrito, pero me ha parecido muy real e interesante:
Nos acostumbramos...
A vivir en nuestra casa y a no
tener otra vista, que no sean las ventanas de alrededor. Y como estamos
acostumbrados a no tener vista, luego nos acostumbramos a no mirar para
afuera. Y como no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del
todo las cortinas. Y porque no abrimos completamente las cortinas, luego
nos acostumbramos a encender más temprano la luz.
Y a medida que nos
acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud. Nos
acostumbramos... A despertar sobresaltados, porque se nos
hizo tarde. A tomar café corriendo, porque estamos atrasados. A comer
un algo, porque no da tiempo para comer a gusto. A salir del trabajo,
porque ya es la tarde. A cenar rápido y dormir con el estómago pesado, sin
haber vivido el día.
Nos acostumbramos... A trabajar el día
entero, a oír en el teléfono frases cotidianas, A sonreír para las
personas, sin recibir una sonrisa de vuelta. A ser ignorados, cuando
precisábamos tanto ser vistos.A no ver a quienes quisieran, que los hubieramos
vistos.Si el trabajo está duro, nos consolamos pensando en el fin de semana.
Y el fin de semana nos lo pasamos pensando, que tenemos que trabajar el
lunes; hacemos pesada nuestra vida, y a veces la de los demás y sin darnos
cuentas nos vamos haciendo viejos, esperando una felicidad que no llega,
ni llegará.
Vivimos en la rutina, nos acostumbramos a ella y
tememos a lo nuevo, a lo desconocido y terminamos arrepentidos, cuando no
tenemos tiempo de volver atras.
Y el fin de semana, si no hay
mucho que hacer, vamos a dormir temprano y nos acostumbramos a quedar
satisfechos, porque siempre tenemos sueño atrasado.
Nos acostumbramos a
ahorrar vida que, de poco a poquito, igual se gasta y que una vez
gastada, ya no queda nada por hacer, solo nos perdimos de vivir.
"La muerte está tan segura de su victoria que nos da toda una vida de
ventaja" y nosotros acostumbrados a la rutina de vivir en la rutina,
nos vamos muriendo lentamente, sin saber que a cada minuto se nos va la vida.

No, nos acostumbremos, rompamos la rutina y vivamos
con intensidad, las nuevas emociones que nos depara el destino.
Pensemos que
hoy, o quizas mañana, conoceremos a alguien maravilloso que, en algún lugar
desconocido NOS ESPERA.
VIVE SIN TEMOR,
VIVE CON AMOR O SIN ÉL,
PERO VIVE.

4 comentarios:

Cora dijo...

Cuanta razón llevan esas palabras... seguro que mucha gente se siente identificada en esa descripción de una vida rutinaria vacia de retos que nos den ganas... de esforzarnos por lograr...

ToNee dijo...

interesante! un poquito largo, pero interesante! ahora a ponerlo en practica! feliz finde!

Alana dijo...

Cuánta razón tiene! Yo me he acostumbrado a muchas cosas, de hecho suelo acostumbrarme bastante bien a las circunstancias. Nos perdemos muchas cosas, pero yo creo q en el fondo eres más feliz.

sacris dijo...

Uff, lo de la costumbre... me suena a un cuento de Bucay de un elefante, luego te lo mando :)