miércoles, 6 de febrero de 2008

Poema que me ha gustado....


Hoy leyendo una de mis revistas de psicologia, (soy muy aficionada a leerlas... he leido un poema que me ha parecido muy realista, y no se, he visto reflejados pensamientos que he visto en mucha gente... que conste, no sólo en mujeres... de la manera de tomarse la relacion de pareja... el nombre que se le da a esto es el mito del amor romantico o el mito de la media naranja.. respecto a esto.. una amiga mia Psicóloga, tenia en su nick delmsn una frase que me gustaba.. busca tu naranja entera y poneros a rodar..quizas por eso mismo yo no haya tenido nunca esa vision.. al observar te das cuenta de los errores e intentas que ese aprendizaje te sirva en tu vida...


Espero que os guste.







" Cómo amamos las mujeres "



"Tengo que conquistar mi soledad yo solo

tengo que estar contento conmigo mismo,

de lo contrario no tengo nada que ofrecer,

dos mitades no tienen mas opcion que juntarse

y es cierto que juntas forman una unidad

pero dos unidades cuando coinciden...

eso es belleza, eso es amor"



6 comentarios:

ToNee dijo...

muchas matematicas en este poema... y a mi se me daban mal :P

CID dijo...

Hay que quererse a uno mismo primero para despues querer al otro, de lo contrario ese amor carece de valor ya que el amor de alguien que no se valora no vale nada.

Vaya, me ha quedado como si fuera un silogismo :) Que conste que es algo que lei en algun sitio que ya no recuerdo pero creo que tiene razon.

Lisa dijo...

es complicado eso de encontrar la media naranja para rodar, en muchos casos se encuentra una media naranja... pero no se puede rodar porque no encajan perfectamente

como se me va la pinza!!!!!!!! :-)

Ana la Rana dijo...

Pues sí niña, ahí está el secreto... Cuando uno mejor se siente es cuando más tiene que aportar...

Quererse es el primer paso para querer a otros...

sacris dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, el primer paso es quererte a ti mismo, sino es imposible querer bien a la pareja.

Alana dijo...

Estoy totalmente deacuerdo, primero hay que aceptarse a uno mismo para buscar a la otra mitad. No tenemos que intentar cambiar a los demás, sino aprender a convivir con sus defectos y sus virtudes.