viernes, 7 de marzo de 2008



En el silencio de mi reflexión

percibo todo mi mundo interno

como si fuera una semilla,

de alguna manera pequeña e insignificante

pero también pletórica de potencialidades.

... Y veo en sus entrañas

el germen de un árbol magnífico,

el árbol de mi propia vida

en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene

el espíritu del árbol que será después.

Cada semilla sabe cómo transformarse
en árbol, cayendo en tierra fértil,

absorbiendo los jugos que la alimentan,

expandiendo las ramas y el follaje,

llenándose de flores y de frutos,

para poder dar lo que tienen para dar.

Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol.

Y tantas son las semillas

como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros,

innumerables sueños

esperan el tiempo de germinar,

echar raíces y darse a luz,

morir como semillas...

para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos

que a su vez nos digan, en su solidez,

que oigamos nuestra voz interior,

que escuchemos

la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños,

indican el camino con símbolos y señales de toda clase,

en cada hecho, en cada momento,

entre las cosas y entre las personas,

en los dolores y en los placeres,

en los triunfos y en los fracasos.

Lo soñado,

nos enseña,

dormidos o despiertos,

a vernos, a escucharnos,

a darnos cuenta.

Nos muestra el rumbo en presentimientos
huidizos o en relámpagos de luz enceguecedora.

Y así crecemos,

nos desarrollamos,

evolucionamos...

Y un día, mientras transitamos

este eterno presente que llamamos vida,

las semillas de nuestros sueños

se transformarán en árboles,

y desplegarán sus ramas que,

como alas gigantescas,

cruzarán el cielo,

uniendo con un solo trazo

nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer,

.... una sabiduría interior nos

acompaña... porque cada semilla sabe.... cómo llegar a ser
árbol.
Aqui pongo un texto de mi admiradisimo Jorge Bucay, es un genio este hombre... esta a puntito de salir su nuevo libro y como siempre hago, me hare con el y me empaparé de su sabiduria... aun recuerdo aquella conferencia sobre la felicidad que dio en la facultad hace ya 3 años, ojalá pueda volver a verle, mas bien volver a escucharle...

5 comentarios:

ToNee dijo...

precioso... ¿que si no verdad? :)

sacris dijo...

Cada semilla sabe como llegar a ser árbol... y aunque no lo sepa llega a ser árbol.

Me gusta mucho los cuentos de Bucay, y me da igual si son suyos o los ha recopilado de algún sitio :)

Ana la Rana dijo...

Precioso texto Cora :)

Ya quisiera la "Sra. Forner" :D

Alana dijo...

Está genial, la verdad.

jejeje Ana me he acordado yo tmb de la Sr.Forner jajaja

ERTAI dijo...

jajajajajajajajaja!! La sra. Forner!!! XD A todo esto! Muy bonito (no coments)